Pan de Pascua saludable: Una solución con menos calorías para Navidad

Publicado el 23 diciembre, 2017 Por Alex Savoy

Usar frutos secos o frutas frescas pequeñas y de sabor intenso como el arándano permiten reemplazar la fruta confitada.

El Pan de Pascua se ha convertido en una tradición en esta fecha y está presente en la mayoría de las casas. Sin embargo, pocos conocemos realmente su impacto en nuestras dietas,  ya que se trata de un alimento alto en calorías y en azúcares, y que por lo tanto, se debe consumir con moderación.

Por lo anterior cada vez es más común encontrar en el mercado diferentes alternativas que se adecuan a diferentes necesidades y que son más saludables para aquellos que los consumen. Una de ellas son las versiones “light”, que corresponden a Pan de Pascua reducido en azúcar. También se encuentran aquellos que no contienen gluten que son recomendadas para aquellos que son celiacos, e incluso productos para personas veganas que no consumen ingredientes de origen animal como la manteca.

No obstante, la mejor alternativa siempre será elaborar el Pan de Pascua casero, y para ello la clave es remplazar los ingredientes que lo hacen un alimento hipercalórico, por otros de mejor calidad nutricional.

María Fernanda Jara, nutricionista de Daily Foods, empresa de alimentación saludable, asegura una forma ideal para aquellos que no sólo se preocupan por lo que comen, sino que también para quienes les gusta cocinar.

“Las fiestas de fin de año no deben ser sinónimo de mala alimentación. La planificación de un menú saludable que incluya alimentos variadas y en porciones adecuadas es clave para no caer en excesos y evitar aumentar de peso”, afirma.

“Al cocinar nuestro propio Pan de Pascua podemos regular la cantidad de azúcar y materia grasa con lo que lo preparamos. También nos hacemos más conscientes de que es lo que realmente estamos ingiriendo y como esto afecta en nuestra salud”, agrega.

La experta cuenta que se puede utilizar harina integral, que tiene un menor índice glicémico y no provoca alzas bruscas de la glucosa en la sangre. También se puede reemplazar la manteca por margarina, que cuenta con menor contenido de grasas saturadas y no tiene colesterol por ser de origen vegetal.

Asimismo, el azúcar se puede reemplazar por sucralosa o por algún otro endulzante que no aporte calorías y que pueda ser sometido a las altas temperaturas del horno. Y finalmente, podemos reemplazar la fruta confitada, que es básicamente azúcar, por fruta deshidratada, frutos secos o frutas frescas pequeñas y de sabor intenso como el arándano.

Por otro lado, la nutricionista recomienda aprovechar esta época del año, ya que existe acceso a una gran variedad de fruta fresca y hace un llamado a la población a aprovecharlas para la elaboración de postres que sean bajos en calorías y nutricionalmente ricos en vitaminas y minerales.

 

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