Impactante testimonio de amiga de Belén Mora en el que acusa de negligencia médica a cirujano plástico

Publicado el 28 diciembre, 2017 Por Equipo de Corresponsales

La comediante le regaló la cirugía estética para que se operara con Elmer Terrazas.

La comediante Belén Mora, a través de una publicación en Instagram hace algunas semanas denunció un grave caso de una presunta negligencia médica de parte de Elmer Terrazas, el cirujano que en mayo le regaló una liposucción.

Como había sido quien la operó, Belén confió en él y le regaló una cirugía a su mejor amiga, Paulina Hormazábal, quien pasó casi dos meses internada en la Unidad de Tratamientos Intensivos (UTI) tras operarse con Terrazas.

En entrevista con BioBioChile, Paulina dio un impactante testimonio de todo lo que tuvo que enfrentar tras operarse con Terrazas. “Hace como 10 años atrás me hice una manga gástrica y bajé como 45 kilos, y si bien, mi cuerpo no quedó todo colgando y horrible, las piernas quedaron feas. El mismo doctor me dijo que no iba a poder arreglarlo sin cirugía”, comenzó relatando la mejor amiga de Belén Mora al medio citado.

Agregando que olvidó el tema de las secuelas de la cirugía, hasta que Belén se ofreció a pagarla le cirugía estética:“Con Belén somos las mejores amigas. Estudiamos teatro juntas en Concepción y trabajamos juntas como ocho años haciendo teatro”, recordó.

Paulina relató que en un comienzo el doctor le generó confianza, sin embargo, el día de la cirugía que se realizó un día después de lo programado en la clínica Milano donde Terrazas arrendaba un pabellón, su sensación comenzó a cambiar por una serie de irregularidades.

“Había algunas manchas en la sábana, así como de sangre que no había salido. Yo estaba media incómoda”, recordó agregando que: “Me pusieron un suero y después tenía que esperar. El doctor llegó como a las 9 de la noche, el anestesista llegó a las 10 y me empezaron a operar a las 11. Me acuerdo que entré a pabellón y me pusieron raquídea, no fue anestesia general, fue con raquídea y sedación”.

La operación duró cerca de ocho horas, pese a que ella le habían dicho que duraría sólo cinco. “Salí del pabellón y hasta el día de hoy no sé cómo salí viva. Al final tuvieron que ponerme anestesia general, porque no se puede hacer una operación tan larga con raquídea. No hay raquídea que aguante tanto”, agregó.

Paulina recuerda que cuatro días después de la cirugía comenzó a presentar moretones en la piel, que eran en realidad quemaduras.“El doctor me había pasado a quemar la piel”, explicó.

El médico argentino, la culpó a ella de los moretones y le dijo que eran por caminar tras la cirugía, lo que la afectada no realizó. Con el pasar de los días, la herida avanzó y se convirtió en un asunto de gravedad fue ahí cuando Terrazas le dijo que “salía de sus manos”, y la envió a un centro de ozonoterapia, donde supuestamente eran especialistas en heridas complejas como las de ellas.

“Fuimos de inmediato, pero la piel ya estaba completamente necrosada, estaba como cartón”, en el lugar la atendió una enfermera que la sometió a un procedimiento para sacar la piel muerta, el que realizó en una sala y no en un pabellón estéril como se debía realizar. “Me dejaron la piel abierta con toda la grasa, la herida expuesta, se veía horrible, como si hubiese ido al carnicero me hubiese sacado una lonja y me hubiese dejado la herida abierta”, reveló.

Tras la horrible experiencia en el mencionado centro la afectada fue hasta Urgencias: “Llegué en estado de shock porque se me había abierto un punto y yo lo vi. El doctor me vio y me dijo, ‘pucha chiquilla, ¿qué te hicieron? O sea, esta niña viene de la carnicería””, recordó Paulina.

“Me han operado cinco veces, porque cada vez que operaban encontraban más tejido necrosado. Aquí claramente hubo negligencia, y el equipo médico (de Terrazas) me echaba la culpa a mi por ser blanca y tener mala cicatrización, y eso es mentira”, sentenció. “Me decían que mi metabolismo era súper malo, pero claro, cualquier metabolismo es malo si tienes anemia. Casi me morí”, detalló Paulina.

Paulina Hormazábal, además de las secuelas físicas tiene estrés post traumático y mantiene un deuda de 50 millones con la clínica tras la diversas operaciones que tuvo que realizarse.

La familia de la afectada, según cita BioBioChile, comenzó con acciones legales en contra del médico.

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