Perfeccionamiento de las planes reguladores comunales

Publicado el 9 noviembre, 2017 Por Columna de Opinión

Con la denominación de Planificación Territorial, Ordenación del Territorio u Ordenamiento Territorial, se conoce a la ciencia interdisciplinaria que es a su vez ciencia aplicada, política y técnica administrativa, que analiza, desarrolla y gestiona los procesos de planificación y desarrollo de los espacios geográficos y territorios, tanto urbanos como rurales, según sus posibilidades ambientales, económicas […]

Con la denominación de Planificación Territorial, Ordenación del Territorio u Ordenamiento Territorial, se conoce a la ciencia interdisciplinaria que es a su vez ciencia aplicada, política y técnica administrativa, que analiza, desarrolla y gestiona los procesos de planificación y desarrollo de los espacios geográficos y territorios, tanto urbanos como rurales, según sus posibilidades ambientales, económicas y sociales, propiciando su desarrollo sostenible.
En Chile seis de cada diez comunas no cuentan con un plan regulador actualizado. Este es un dato duro que no puede dejar indiferente a nadie.
La compleja tramitación de los planes reguladores es la razón de este déficit. Y por otra parte la aprobación de los instrumentos de planificación territorial comunal se extiende a un promedio de siete años, período de tiempo que sobrepasa a una administración municipal de cuatro años.
El escenario actual de nuestro país es que de las 346 comunas de Chile, sólo 135 poseen un plan regulador vigente.
Los planes reguladores comunales (PRC) son un instrumento constituido por un conjunto de normas relativas a adecuadas condiciones para los espacios urbanos y sus edificaciones; establecen zonas, usos y normas urbanísticas (ocupación de suelo, densificación, entre otras). Sus normativas se refieren al uso del suelo, vivienda, localización de equipamiento, áreas verdes, industria, densificaciones, priorización de la estructura vial, entre otros temas relevantes para la expansión de las ciudades, en función de por ejemplo la factibilidad de redes operacionales sanitarias y energéticas y demás aspectos urbanísticos.
La planificación de las ciudades ha ido adquiriendo más importancia en el común de las personas. Todos los días se ven afectadas, porque las ciudades empiezan a evolucionar y cada día crecen. Hay muchas decisiones que empiezan a operar en la vida cotidiana de las personas y que deben referirse al instrumento de planificación territorial.
Esta proximidad de los ciudadanos con la regulación debiera cambiar los planes reguladores y volverlos más cercanos.
Los planes regulares hoy inciden en la propia vida. Por lo tanto, que facilitemos la toma de decisión, de actualización de ese instrumento, pasa a ser un tema más ciudadano de lo que era, pero también económico, porque muchas actividades están reguladas por este instrumento.
Los planes reguladores son claves para la comunidad. Muchos compran propiedades sin saber si estas tienen, por ejemplo, afectaciones o efectos en sus vidas. Tampoco la comunidad participa o se informa cuando se modifican. Por eso, se requiere facilitar y tener más iniciativas de los municipios para educar a las personas, porque de lo contrario se dan conflictos.

José Luis Saffirio Contreras

Presidente CChC Rancagua

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