Para saber y contar CLXXXVII. El programa de gobierno del pueblo

Publicado el 8 noviembre, 2017 Por Columna de Opinión

Gran debate se ha producido en estos días acerca de la no presentación de un completo programa de gobierno por parte del candidato Guillier, quien ha expresado que por ahora tiene un compendio y que solo después del 19 de noviembre, concordará el programa completo y definitivo con todos quienes decidan apoyarlo en la segunda […]

Gran debate se ha producido en estos días acerca de la no presentación de un completo programa de gobierno por parte del candidato Guillier, quien ha expresado que por ahora tiene un compendio y que solo después del 19 de noviembre, concordará el programa completo y definitivo con todos quienes decidan apoyarlo en la segunda vuelta.

Tal decisión la encuentro inteligente, pues a menos que ocurra un terremoto político, habrá segunda vuelta, y Guillier, quien es el más probable competidor de Piñera en tal instancia, necesitará aunar las fuerzas de la Nueva Mayoría con el Frente Amplio, los seguidores de MEO, que han aumentado bastante, el PC y la DC, los cuales se encuentran hoy en un virtual enfrentamiento. Tarea nada de fácil, atendidas las voces más radicales del Frente Amplio que se muestran renuentes a apoyar a Guillier en la segunda vuelta.

En tal escenario, es más adecuado escribir una hoja en blanco, reuniendo las distintas opiniones que se deberán concordar, en ardua negociación, que comenzar a renunciar o modificar sustancialmente las ofertas hechas al electorado en la primera vuelta. Un programa completo antes del 19 de noviembre, es un ofertón triunfalista, pues solo quien tiene la certeza, o la quimera, que ganará las elecciones, puede sentirse llamado a concretar tan anticipadamente tal tarea, habiendo tanta dispersión de votos.

Además, tal opción me parece moderna y tranquilizadora, alejada de las añejas voces de los años sesenta, cuando se gritaba “avanzar sin transar”, “no cambio una coma de mi programa ni por un millón de votos”, entre otras que guardo en mi memoria, y que condujeron a nuestro país a una virtual guerra civil. Que hoy se hable de escribir un programa luego de escuchar la voz del pueblo en las urnas, me parece democrático y sensato y, además, una renuncia a esas viejas prácticas que tanto daño produjeron.

Y lo anterior lo fundo en una opinión que comparto a cabalidad: la primera vuelta es una primaria en que se elige a los dos contendores, la segunda vuelta es la verdadera elección, y allí se nos debe decir con detalle cuáles con los proyectos que se ofrecen al pueblo, para el evento de la victoria.

Pero, mis amigos, preparar un programa de gobierno, en la actualidad, no tiene ninguna ciencia, el pueblo ya lo hizo, por sí solo. Basta mirar las encuestas, todas las cuales repiten majaderamente qué es lo que la gente quiere: combatir la delincuencia y el terrorismo con fuerza, mejorar las pensiones, mejorar la salud pública, recuperar la educación pública a los niveles de excelencia y gratuidad que antaño tuvo, proteger a los niños en situación de abandono, mejorar las remuneraciones, cuidar el medio ambiente, que se acelere la economía. Lo demás es música. Si yo fuera candidato, mi ofertón sería: “Compatriotas, haré en mi gobierno lo que Uds. me piden a gritos en las encuestas. Pónganle la firma”. Simple como un té puro.

Atendido lo expuesto, mi pregunta es: ¿por qué ninguno de los candidatos ha tomado el programa que el pueblo ya preparó?

Mario Barrientos Ossa

Abogado

Magíster en Derecho U. de Chile

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