Legionella: Conoce la bacteria que causó muertes en Portugal y que podría extenderse a Chile

Publicado el 18 noviembre, 2017 Por Patricio Hernández

Causa infecciones respiratorias y brotes epidémicos y se desarrolla en flujos de agua.

Problemas de desinfección en cursos de agua y lugares cerrados con sistemas de aire acondicionado o el uso inadecuado de nebulizadores, son el ambiente preciso para la proliferación de la legionella, una bacteria que produce cuadros de neumonía o legionelosis, que pueden llegar a ser muy severos en caso de adultos mayores y las personas inmunodeprimidas.

Esta bacteria causar infecciones respiratorias e incluso brotes epidémicos, aunque generalmente se trata de episodios controlados en algunos ambientes específicos. El principal ambiente para su desarrollo son los flujos de agua, pero su contagio no es masivo y tampoco se da por el contacto de una persona con otra.

Claudio Figueroa académico del departamento de Ciencias Biológicas y Químicas de la Universidad San Sebastián (USS), señala que la bacteria fue encontrada hace casi cuatro décadas en los sistemas de aire acondicionado y se manifestó como una neumonía grave en los primeros afectados por su causa.

El académico de la USS dice que la bacteria “está presente en cursos de agua, pero si se bebe no genera mayores inconvenientes. El problema son los aerosoles, porque cuando se pulveriza un curso de agua y se respiran estas partículas o gotas, la Legionella tiene la capacidad de llegar hasta la parte baja de los pulmones”.

Asimismo, explica que ella “tiene todos los mecanismos necesarios para proliferar y sobrevivir dentro de las células llamadas macrófagos las cuales se encargan de eliminar algunos agentes patógenos”, por lo que desencadenan una neumonía grave.

El docente de la USS señala que además de los cursos de agua y los sistemas de aire acondicionado, la Legionella también se desarrolla en los nebulizadores y lugares como lo saunas. Además, es una bacteria muy resistente al cloro.

Por eso, advierte que “si no hay una limpieza y desinfección rutinaria de aguas, equipos y otros aparatos, hay más riesgo de contagiarse con la bacteria, principalmente en ambientes cerrados y climatizados”.

Figueroa añade que la mantención de estos sistemas es fundamental porque condensan agua para generar frío y también lanzan partículas o gotas al comienzo para luego secar el ambiente.

Respecto al agua, precisa que en general no sólo se trata con cloro, sino también con otros componentes químicos como soluciones de permanganato, que permiten una adecuada desinfección.

Figueroa enfatiza que, siguiendo estas medidas, las posibilidades de contagio son bajas y se producen casos, existe un tratamiento efectivo ya que esta bacteria todavía no ha presentado una resistencia a los antibióticos.

 

 

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