Contraloría revela irregularidades en Corporación Municipal de Deportes de Rancagua

Publicado el 8 noviembre, 2017 Por Patricio Hernández

Gastos improcedentes y sin acreditación son algunas de las falencias que el organismo determinó. Además, se estableció falta de revisión y control por parte del municipio a la entidad.

Tras cerca de nueve meses de investigación, la Contraloría Regional emitió el informe respecto a las presuntas irregularidades al interior de la Corporación Municipal de Deportes de Rancagua, hecho denunciado por los concejales de la comuna, Patricio Henríquez (PS), Carlos Arellano (DC), y Danilo Jorquera (PC).

Las autoridades comunales solicitaron al organismo revisar la “inversión de los fondos transferidos por la Municipalidad de Rancagua a la Corporación Municipal de Deportes de la comuna”; asimismo, pidieron revisar la situación del director de la corporación, Ricardo Avello, quien se desempeña como presidente de la Academia de Fútbol Rancagua y también tendría la concesión del casino del complejo deportivo Patricio Mekis.

Ante la situación, la Contraloría investigó y estableció que “la municipalidad de Rancagua no ha efectuado revisiones a las rendiciones del año anterior por los recursos otorgados a la Corporación Municipal de Deportes”.

Además, estableció que “los comprobantes de ingreso en las rendiciones no son exigidos con la debida oportunidad a dicha corporación, por lo que la entidad edilicia deberá ajustar su actuar”.

En la misma línea, el informe expresa que “se evidenciaron irregularidades en las rendiciones de cuentas efectuadas por la Corporación durante el periodo examinado. Asimismo, se constató la falta de documentación de respaldo que permite acreditar algunos de los desembolsos realizados”.

La indagación examinó la totalidad de los recursos transferidos por la municipalidad a la corporación para el año 2016 hasta el 30 de junio de 2017, cuya suma ascendió a $1.627.240.492.

En ese escenario, la Contraloría determinó que “falta de revisión de rendiciones por el Control Interno Municipal”; además, estableció que existe “falta de revisión y control por la Dirección de Contabilidad y Finanzas municipal”.

Respecto a la concesión del casino del complejo Patricio Mekis al director de la Corporación Municipal de Deportes, el ente fiscalizador expuso que “se constó que la Municipalidad de Rancagua, mediante decreto alcaldicio 1.368 de 2011, otorgó un permiso a don Ricardo Avello Calderón para la explotación del casino sector canchas de tenis”, por un periodo “de duración de dos años”, plazo que, según Contraloría, “no se ajusta a legalidad”.

Además, el texto expone que “no resulta procedente que los municipios, al otorgar un permiso como el de la especie, suscriban convenios con los permisionarios”, ya que “constituye un acto jurídico unilateral” y “puede causar confusiones con otras figuras de carácter contractual”.

En la misma línea, el documento deja al descubierto irregularidades en cuanto a la “falta de control por parte de la entidad edilicia”.

Además, sostiene que “no se acredita el pago de los servicios comunes del casino del Complejo Patricio Mekis”, por parte de Avello.

En cuanto a la rendición de cuentas de la Corporación Municipal de Deportes, donde se rindieron gastos correspondientes a la subvención para el 2016, la Contraloría acusó “gastos improcedentes” y “falta de acreditación del gasto rendido”. En esa línea, se expone que “se determinó que se rindieron gastos que no se ajustan al objetivo y destino de los recursos transferidos, verificándose erogaciones por la suma de $1.375.765”.

En tanto, sobre la falta de acreditación de gastos rendidos, el organismo estableció que “se advirtió que la corporación efectuó aportes a clubes deportivos de la comuna de Rancagua, los cuales fueron considerados dentro de la rendición, no existiendo respaldo (…), por $6.281.400”.

Además, según el informe, existen $715.000 que no están acreditados y que habrían sido entregados al Club Deportivo de Empleados Municipales y para el pago de la asistencia a un torneo de Taekwondo.

Finalmente, la Contraloría estableció un plazo de 60 días hábiles, a contar del 25 de octubre, para que la Municipalidad de Rancagua ingrese el informe de estado de observaciones.

 

 

 

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