Conoce cómo y cuándo se deben ocupar medicamentos basados en corticoides

Publicado el 26 noviembre, 2017 Por Patricio Hernández

Los fármacos que contienen el elemento se utilizan comúnmente para asma o alergias respiratorias.

Los corticoides son hormonas producidas en forma natural por nuestro cuerpo en las glándulas suprarrenales. Cumplen diversas funciones, entre ellas: regular la capacidad de reacción de nuestro organismo y de ahí su aplicación para controlar o suprimir la actividad del sistema inmunológico.

Sin embargo, en los últimos años se ha ido incrementando la desconfianza respecto al uso de fármacos que contienen corticoides, por sus eventuales efectos adversos. Principalmente, se manifiesta la inquietud con respecto a los niños y la posibilidad de que su utilización afecte su crecimiento.

Clarissa Gondim, académica de la carrera de Química y Farmacia de la U. San Sebastián asegura que “generalmente, los corticoides se recetan en crisis asmáticas crónicas por su actividad antiinflamatoria y están asociados a otros fármacos como los broncodilatadores”.

Cuando se trata de utilizar bajas dosis y tratamiento con extensión acotada, los corticoides generarían menos efectos adversos.

Sin embargo, la académica de la USS señala que para “pacientes pediátricos los efectos adversos son más relevantes, especialmente cuando se trata de formulaciones orales como son los comprimidos o a través de formulaciones inyectables, con uso prolongado”, lo que puede provocar en un niño una disminución en la velocidad del crecimiento e inmunosupresión que lo podría exponer a otras enfermedades.

No obstante, la químico farmacéutica enfatiza que cuando se trata de fórmulas que se inhalan y utilizadas en tratamientos a corto plazo, existe una menor probabilidad de efectos adversos.

Por otro lado, destaca que, en caso de los adultos mayores, la utilización de corticoides por un tiempo prolongado y sin supervisión médica puede provocar reacciones adversas como, por ejemplo, hiperglicemia, hipertensión y osteoporosis.

Otra situación que es usual en algunos pacientes es que cuando ingieren corticoides en exceso presentan el síndrome de Cushing que es el exceso de la hormona cortisol en el organismo, “lo que se manifiesta como una retención de líquidos en el cuerpo y un edema en la cara en un formato de luna”.

Clarissa Gondim indica que es muy importante que el paciente informe al médico tratante acerca de todas las enfermedades que presenta y los medicamentos que está utilizando, para evitar o minimizar posibles interacciones.

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