Columna de opinión: ¿Cómo apoyar a tu hijo que da la Psu?

Publicado el 4 noviembre, 2017 Por Columna de Opinión

En primer lugar ante el estrés normal que genera el proceso, no hay que minimizar lo que está sintiendo pero tampoco aumentar la presión con críticas, amenazas y la anticipación de un desastre. Ante todo comprensión y tener un espacio de desahogo. Hablar de lo que le está pasando para que el joven sienta que lo entienden, lo que le […]

En primer lugar ante el estrés normal que genera el proceso, no hay que minimizar lo que está sintiendo pero tampoco aumentar la presión con críticas, amenazas y la anticipación de un desastre.

Ante todo comprensión y tener un espacio de desahogo. Hablar de lo que le está pasando para que el joven sienta que lo entienden, lo que le ayudará a regular los niveles de estrés  e invitará a la reflexión para ponderar la situación.

En segundo lugar, fomentar algunas prácticas de autocuidado. Dormir más de 7 horas que hacen que el cerebro se recupere, haya más concentración, mejora en la capacidad de memoria y hasta una buena regulación del metabolismo.

Controlar carretes e ingesta de sustancia que disminuyen las capacidades cognitivas.Enseñarles ejercicios de respiración profunda, que cuando se practican unas tres a cuatro veces durante el día ayudan a disminuir el estrés y favorecen la concentración.

Tomar mucha agua ya que hace más eficientes las conexiones neuronales. Elaborar un plan de trabajo para los últimos días, haciéndoles ver que los períodos de descanso son tan importantes como los de estudio. Y si pueden tener algún tipo de ejercicio entre horas de estudio mucho mejor.

Una tercera orientación es no imaginarse el peor escenario para que cuando se entreguen los resultados se sufra menos. Nada va a evitar el dolor de un fracaso, en cambio si sabemos que los pensamientos optimistas, dentro de lo que es realista esperar, favorecen los desempeños y la capacidad de reinventarse en caso de algún revés.

Si después de la PSU no se dan los resultados esperados viene la cuarta recomendación y que es fundamental para el crecimiento, el aprendizaje y la resiliencia: consolar.

Ante el fracaso, lo más importante para un adolescente es la contención, como una clara señal de que el valor como persona no está en discusión. “Has sufrido un fracaso” es muy distinto a “Eres un fracaso”. Si los padres viven este proceso como propio será difícil tener la distancia suficiente para consolar adecuadamente y probablemente se culpará al hijo el dolor personal.

Acompañar pase lo que pase y que nunca sienta que su valor depende de un puntaje.

Alejandra Ibieta I.
AMA
Consultora Parental

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