Conoce los riesgos de la automedicación y la compra de medicamentos en lugares no autorizados

Publicado el 22 octubre, 2017 Por Patricio Hernández

Ibuprofeno, ketoprofeno y diclofenaco, son algunos de los remedios más utilizados sin consultar a un médico.

La automedicación es una práctica habitual en la población chilena. Las personas tratan de mejorar su estado de salud pensando en una solución inmediata o alivio momentáneo mediante indicaciones que no son realizadas por un médico. Pero esa conducta tiene riesgos que pueden ser muy peligrosos, como: presentar una reacción adversa, que puede ser grave; que el tratamiento sea ineficaz para su dolencia; enmascarar u ocultar la enfermedad que verdaderamente padece o empeorar su estado de salud.

Clarissa Gondim, académica de la carrera de Química y Farmacia de la Facultad de Ciencia de la U. San Sebastián (USS), señala que la automedicación es muy riesgosa en todas las personas, pero particularmente en quienes “presentan enfermedades crónicas como hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, diabetes, insuficiencia renal e insuficiencia hepática”, entre otras patologías. Esto debido a que esas personas ya toman medicamentos diariamente que son prescritos por el médico, por lo tanto, la mezcla con otros fármacos puede “empeorar su estado de salud o inhibir la efectividad de su tratamiento”.

Gondim explica que lo que le hizo bien a una persona no necesariamente tendrá el mismo efecto en otra. Además, indica que la gente que se automedica se guía por consejos de familiares o amigos, pero también se ve influenciada por lo que se conversa en las redes sociales e internet.

La experta indica que muchos pacientes adquieren “analgésicos como paracetamol y antinflamatorios como ibuprofeno, ketoprofeno y diclofenaco y también antialérgicos como loratadina, desloratadina y clorfenamina”.

Sin embargo, advirtió que “es importante no sobrepasar las dosis indicadas por el médico, ni siquiera combinar con otros medicamentos, porque se puede llegar a dosis tóxicas y reacciones adversas que pueden ser graves”.

La docente también recalcó los riesgos de adquirir medicamentos en lugares no autorizados, como ferias libres, y enfatiza que “cuando el principio activo de un medicamento se degrada con la luz, se requiere almacenar protegido de ella, ya que de lo contrario el fármaco se inactiva”.

 

 

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