Desafíos en primavera

Publicado el 8 septiembre, 2017 Por Columna de Opinión

Se va poco a poco el invierno en el que hemos vivido lluvias, granizadas y nieve en la región con una intensidad inusual. Vientos que cortaron la luz, cable e internet intermitentemente, recordándonos que la normalidad que nos tranquiliza muchas veces depende en que la naturaleza no sea precisamente, lo natural. Siguiendo con esa línea […]

Se va poco a poco el invierno en el que hemos vivido lluvias, granizadas y nieve en la región con una intensidad inusual. Vientos que cortaron la luz, cable e internet intermitentemente, recordándonos que la normalidad que nos tranquiliza muchas veces depende en que la naturaleza no sea precisamente, lo natural.

Siguiendo con esa línea de pensamiento, debemos tomar iniciativa para lo que se nos viene. Tras un invierno intenso el verano no promete ser menos marcado en sus características. Tuvimos el primer enero de la historia con máximas que todos los días sobrepasaron los 30°C en el valle de la región. Y la mayor parte de febrero tuvo el mismo derrotero.

Debemos tomar iniciativas para otro verano que, en caso de no estar desatado igualmente, permitirán pasar de modo más agradable esa temporada.

Debemos ser conscientes de cubrir nuestra cabeza con sombrero, gorra o similar. También de hidratarnos convenientemente, pero ser conscientes del hecho que los niños y adultos mayores deben hidratarse igualmente, pero son quienes menos sed tienden a percibir, por lo que se debe tomar la iniciativa con ellos de apoyar su correcta hidratación. Desmalezar y limpiar jardines, patios, parcelas, quebradas y esteros, que no se debe esperar al miedo de la propagación para exigir con desparpajo que el Estado tiene ese deber. Se debe remover el material que arde con mayor facilidad de la luz del sol y de temperaturas más altas.

Leer en papel antes de dormir reducirá el insomnio recurrente del verano, mucho más que aturdirse con radio y televisión. Más aún, se debe evitar el uso de pantallas de celulares y tablets, que tienen un espectro de luz que inhibe la llegada del sueño. Recordar que dormir hace diferencia en las probabilidades de accidentes, sea al volante doméstico, laboral o por mera falta de atención.

Personalmente, el aire acondicionado me genera dolor de cabeza, y desconfío de compartir microorganismos con el resto. Pero eso es maña propia del viejo en el que me transformo, finalmente escapar al calor tiene varios trucos que se aprenden, transmiten etc. Sólo que dichos trucos no deben exponer nuestra integridad.

No olvidar que muchas veces la gente con la que debamos tratar puede estar cansada y/o mal descansanda, por lo que se debe practicar una paciencia con espíritu cívico.

SI tiene la ocasión de programar su trabajo fuera del rango de las 16 a 19 horas en verano, hágalo.

¿Por qué escribir para el verano si aún no despunta la primavera? Porque cuando lleguen las recomendaciones del verano será tarde, y no les prestarán atención porque todos hablarán de lo mismo.

Francisco Javier Larraín Sánchez

Docente e Investigador

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