Conoce los pro y contras del cambio de horario en nuestro cuerpo

Publicado el 13 Agosto, 2017 Por Alex Savoy

Se mejora la capacidad de concentración o aprendizaje en las primeras horas del día, en una de las consecuencias positivas. En lo negativo, los niños son los más afectados con el horario de verano.

“El efecto o incidencia es muy bajo o mínimo, ya que el cuerpo puede adaptarse a esta condición regulando sus funciones biológicas influenciadas por el estado de luminosidad en muy poco tiempo (horas o pocos días), generándose una respuesta de acomodación del organismo rápidamente”, sostiene el académico de la Facultad de Medicina de la Universidad San Sebastián, Marcos Santibáñez, sobre las consecuencias que inmediatamente se vienen a nuestras mentes cuando a partir que este sábado a la medianoche, casi todo Chile continental -a excepción de la Región de Magallanes, se adaptará al horario de verano.

Marcos Santibáñez asegura que los cambios horarios “afectan la actividad biológica de nuestro cuerpo y sus funciones”, las cuales se encuentran influenciadas por la relación luz/oscuridad, trayendo cambios en el ámbito, físico, cognitivo y conductual definido como “reloj corporal”.

Entre las funciones que pueden verse afectadas se mencionan: el ciclo sueño/vigilia; capacidad cognitiva; el estado de alerta y el estado de ánimo y humor.

Debido a estos que el especialista entrega un instado de aspectos positivos y negativos de una medida como esta.

 Respuestas positivas:

  • Mejora la capacidad de concentración o aprendizaje en las primeras horas del día.
  • Mantiene el estado de alerta.
  • Mejora el estado de ánimo disminuyendo el stress y la sensación de fatiga.
  • Favorece la ejecución de las funciones o tareas diurnas de los individuos (productividad, eficiencia en el trabajo).
  • Disminuye la utilización de luz artificial en la ejecución de función de tareas, en donde la luz artificial baja el rendimiento escolar y el estado de alerta.

Respuestas negativas:

  • Afecta las capacidades visuales de los conductores, siendo lo más probable que este cambio puedan producir deslumbramiento a la hora de conducir en las primeras horas de la mañana o en la tarde. Se sugiere el uso de gafas.
  • Los niños son más sensibles a ser afectados, perturbando con más intensidad por lo que es necesario el tiempo necesario para la acomodación de su reloj biológico.
  • En un reducido grupo de la población se podría generar insomnio o somnolencia, el cual se ajustaría en la mayoría de los casos a los pocos días del cambio de horario.

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