[Editorial] Relación Chile-Bolivia: De avances y retrocesos

Publicado el 13 julio, 2017 Por Equipo de Corresponsales

Los últimos incidentes en la frontera chileno-boliviana fueron causas suficientes para que ambas naciones lleven a cabo un Comité de Fronteras, el próximo martes 25 de julio. Pero la cita no estará enmarcada en el mejor de los climas. A los litigios ya conocido entre ambas naciones; y los temas judiciales ocurridos en el último […]

Los últimos incidentes en la frontera chileno-boliviana fueron causas suficientes para que ambas naciones lleven a cabo un Comité de Fronteras, el próximo martes 25 de julio.

Pero la cita no estará enmarcada en el mejor de los climas. A los litigios ya conocido entre ambas naciones; y los temas judiciales ocurridos en el último tiempo, se suman nuevas declaraciones del presidente de Bolivia, Evo Morales.

El mandatario una vez más utilizó las redes sociales para dar a conocer su opinión. Esta vez, en relación del próximo Comité de Fronteras, aseguró que era falso que Chile había solicitado dicha reunión. No conforme con eso, una vez más tuvo palabras para la Presidenta Michelle Bachelet, de quien dijo que “está secuestrada por la oligarquía pinochetista”. Pidió además que en el comité del 25 de julio en Santa Cruz “debatamos varios temas” y aseguró que “la mayoría del pueblo boliviano anhela una relación de hermandad con nuestros vecinos de Chile”.

Tomando sus propias palabras, la lógica indica que estrechar las relaciones bilaterales –en este sentido, en materia de fronteras- se debe dar necesariamente en un clima político y social apto para el diálogo. Por lo tanto, los tuiteos del presidente boliviano no ayudan a generar un ambiente que permita acercar posiciones en medio de un tenso clima enmarcado por la demanda marítima y la disputa por el río Silala.

La madurez de las naciones tiene que ver también con el comportamiento de quienes las lideran, porque sus conductas permean a los ciudadanos a quienes gobiernan. Declaraciones destempladas o provocaciones solo contribuye a generar desconfianza y entrampa las acciones de quienes quieren mirar el futuro, especialmente, de quienes tienen la voluntad de llevar a cabo este encuentro en Santa Cruz.

Por ello, las buenas intenciones deben ir de la mano con las conductas. Evitar acciones como las que emanan desde el gobierno boliviano es clave para dar pasos seguros que contribuyan al diálogo entre ambos países.

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