La prensa dice y dirá lo mismo

Publicado el 17 marzo, 2017 Por Columna de Opinión

Leo que hubo masacre y recompensa que retocan la muerte, el egoísmo reviso pues la fecha de la prensa pareció que ayer decía lo mismo Si a Bob Dylan le otorgaron el premio Nobel, me parece que Silvio Rodríguez se lo merece también. Hace mucho no escribo y quiero darme el gusto de esparcir ideas […]

Leo que hubo masacre y recompensa

que retocan la muerte, el egoísmo

reviso pues la fecha de la prensa

pareció que ayer decía lo mismo

Si a Bob Dylan le otorgaron el premio Nobel, me parece que Silvio Rodríguez se lo merece también.

Hace mucho no escribo y quiero darme el gusto de esparcir ideas inconexas y lugares o frases comunes (con permiso del diario y del amable lector).

1.- Usted  al igual que yo escucha diariamente frases sobre lo alarmante que es constatar noticias sobre empresarios y políticos corruptos, el terrorismo, la delincuencia común y la de cuello y corbata, que no tienen parangón en la historia del país, etc. y etc.

Pero lo cierto es que si uno toma un diario del año 1967, 1917 o 1867 le parecerá que la prensa dice lo mismo. (Parafraseando a Silvio).

Quien no conoce la historia tenderá a pensar que todo es nuevo y terrible. Pues no es así, el año 2017 es una taza de leche a pesar de todo comparado a la luz de los últimos 207 años de vida republicana.

2.- Antes de que se me acuse de conformismo, (con justa razón) me permito otra vía de  razonamiento evidente. El origen de la delincuencia y la corrupción en Chile, antigua como la bandera, pues es sencillamente cultural. Somos una sociedad deshonesta habitada por pillos, bandoleros y rateros. El famoso alarde de la “astucia del chileno” nos tiñe todas las castas, clases y décadas. El 30% de los santiaguinos que usa el Transantiago no lo paga, es la tasa de evasión de transporte público más alta de mundo.

3.- Luego los empresarios, los abogados, los congresistas, médicos o contadores del país tendrán alguna tasa de sinvergüenzas en su respectivo gremio que es simplemente un espejo de lo que Chile es, no hay más gente honesta o deshonesta en el gremio de los empresarios del fútbol que en las iglesias chilenas.

4.- No somos la sociedad más corrupta del mundo, ni de Latinoamérica – nunca lo hemos sido ni lo seremos – estamos allí en la media mundial – por lo que no hay que creerse tampoco el cuento de que somos los mejores, ni los peores.

5.- Así como el 70% de los santiaguinos paga su pasaje en el Transantiago, existe también un 70% de políticos, empresarios, profesionales y ciudadanos que son honestos y practican sus valores – créalo – ya que si no fuera así, esta país habría explotado por los cuatro costados. Ninguna sociedad (en especial la nuestra) soportaría mayores niveles de corrupción o delincuencia.

6-  El problema de la corrupción y la delincuencia por lo tanto (obvio) es cultural, surge de la familia que es laxa e irresponsable en la educación de valores a sus hijos (que cree que mentir, copiar en los exámenes, hurtar a veces y hacerle bullyng a otros niños es parte de la naturaleza de las cosas) y por eso es que estamos condenados a replicar las portadas de la prensa en los próximos 50 y 100 años. Por ello también ninguna norma legal, llámese agenda corta antidelincuencia; ley Emilia; Ley Joaquín o similar, tendrá ningún efecto sobre esa realidad.

             Por Alberto Ortega Jirón.

Defensor Regional de O’Higgins.

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