La Ley del Talión

Publicado el 15 Marzo, 2017 Por Columna de Opinión

Polémica fue la visita de la presidenta de la UDI a los condenados por violaciones a los Derechos Humanos. Ante ese gesto de humanidad, no tardó el repudio de esos sectores que muchas veces se han abanderizado como los defensores de los derechos básicos de la humanidad. ¿Es que acaso esos sectores de izquierda creen […]

Polémica fue la visita de la presidenta de la UDI a los condenados por violaciones a los Derechos Humanos. Ante ese gesto de humanidad, no tardó el repudio de esos sectores que muchas veces se han abanderizado como los defensores de los derechos básicos de la humanidad. ¿Es que acaso esos sectores de izquierda creen que a estos condenados se les debe pagar con la misma moneda? ¿Es que ellos no reconocen los derechos humanos como derechos universales? Pareciera que estos sectores radicalizados proponen una política del Talión, que no respeta ni edad ni condiciones de salud terminal de algunos de ellos.

¿Qué clase de sociedad estamos construyendo? Una sociedad que no reconoce la humanidad en un ser humano independiente la culpa que cargue, pero defiende los más mínimos derechos de mascotas. ¿Qué clase de sociedad es aquella que pide respeto a los derechos humanos dependiendo del tipo de culpa o del color político que represente?, o ¿es que acaso, la izquierda ha levantado la voz ante las violaciones de los derechos humanos en Cuba y  Venezuela?, o ¿no es acaso esta misma izquierda la que le dio asilo y recibió en Chile a Erich Honecker, con un cáncer hepático y le permitió morir rodeado de su familia y no engrillado a una cama?; al mismo que gobernó la RDA entre 1976 y 1989, reconocido mundialmente por su responsabilidad en la muerte de muchos hombres y mujeres que intentaron cruzar el muro de Berlín.

No pretendo con estas palabras instaurar una ley del empate, pero tampoco del Talión, porque nosotros nos convertimos delante de la sociedad en lo mismo que le recriminamos a ellos al haber sido responsables de violaciones de los derechos humanos.

Me impresionó escuchar este fin de semana la incoherencia de sectores de izquierda, diciendo que estos condenados por el tipo de culpa, no tenían ningún tipo derecho.  Perdón, pero hoy, le reconocemos los derechos a animales y no le reconocemos el derecho a no morir esposado a su cama a un moribundo que ni siquiera puede valerse por sí mismo. ¿Qué objetivo busca la izquierda radicalizada; seguridad o humillación por hechos que pasaron hace tanto tiempo y hoy no ayudan sino a dividirnos a todos los chilenos?

No podemos seguir alimentando el odio con más odio. Se puede reconocer que hay una sentencia que debe ser cumplida, pero actuemos con la humanidad que en algún momento se les pidió a ellos y no paguemos con la ley del Talión, o nos transformaremos como sociedad justamente en lo que le pedimos a ellos que no fueran.

Por último, estos condenados tienen también una familia que no tiene responsabilidad en hechos ocurridos hace cuarenta años y no merecen tampoco que una cadena les impida despedirse y abrazar a su abuelo o padre moribundo. Dejemos de pensar y seguir alimentando un odio que más que nada nos deshumaniza como sociedad.

Mauricio Donoso Arellano

Precandidato diputado, distrito 16

 

 

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