Expertos anticipan que el invierno “se viene crudo” y recomiendan vacunarse contra la influenza

Publicado el 19 Marzo, 2017 Por Equipo de Corresponsales

La población de riesgo comprende mujeres embarazadas a partir de las 13 semanas de gestación, niños entre 5 meses y 6 años, enfermos crónicos y adultos mayores.

Las bajas temperaturas por las mañanas y tardes, pero con largas horas de calor en el centro del día, propician las enfermedades respiratorias, ya que los bruscos cambios de temperatura bajan las defensas aumentando la posibilidad de contraer algún virus. Y aunque los expertos del Ministerio de Salud (Minsal) resaltan que aún no está en circulación la versión más agresiva del virus de invierno, sí hay una mayor presencia de adenovirus responsable de cuadros como faringitis, amigdalitis u otitis que afectan principalmente a los niños.

Es por esto que el Minsal llama a vacunarse, sobre todo a la población de riesgo, que comprende a mujeres embarazadas a partir de las 13 semanas de gestación, niños entre 5 meses y 6 años, enfermos crónicos y adultos mayores.

La doctora en microbiología y académica en tecnología médica, Alicia Marcoleta, explica la importancia de vacunarse todos los años. “La vacuna que se entrega a la comunidad chilena es una mezcla que posee las variedades de influenza más prevalentes en Sudamérica. Esta vacuna protege a la población solo por el período de un año”. La protección de la vacuna contra la influenza solo tiene la duración mencionada por la alta tasa de mutación que posee el virus y, si no se realiza, la persona en riesgo se expone a contraer una versión más agresiva de influenza.

Así esta recomendación del Minsal se enfatiza tomando en consideración que el próximo invierno “se viene crudo” en cuanto a posibles brotes del virus cuya vacuna ha tenido bajas sostenidas en sus tasas de utilización.

Ante este panorama el especialista en salud pública y director de la carrera de Medicina de la U. San Sebastián, Víctor Zárate, da algunos consejos para evitar el contagio: Vacunación en los grupos poblacionales de riesgo, lavado de manos frecuente y ventilación diaria de los hogares, utilizar pañuelos desechables y cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar y limitar el contacto con otras personas que presenten enfermedades respiratorias y, en particular, evitar compartir utensilios de cocina.

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