Editorial: El complejo refichaje

Publicado el 17 marzo, 2017 Por Equipo de Corresponsales

Complejo, si se puede resumir en una palabra, ha sido el proceso de refichaje para algunos partidos políticos. Y aunque todavía queda plazo –hasta el 14 de abril- para que los partidos logren la cifra de 18.500 militantes inscritos, este proceso ha sido tortuoso para la mayoría y ha dejado  un manto de duda respecto […]

Complejo, si se puede resumir en una palabra, ha sido el proceso de refichaje para algunos partidos políticos. Y aunque todavía queda plazo –hasta el 14 de abril- para que los partidos logren la cifra de 18.500 militantes inscritos, este proceso ha sido tortuoso para la mayoría y ha dejado  un manto de duda respecto a la representación que estos generan en la sociedad chilena.

Los más golpeados en este camino, por lo menos hasta hoy, han sido el PPD y PR, por el oficialismo. Aunque la UDI y RN tampoco han tenido una tarea fácil. Es que de no completar el mínimo exigido por el Servel varias candidaturas a parlamentarios y de cores quedarían en el camino.

En la vereda opuesta, están los partidos que cumplieron con la ley, entre estos, el PS y el PRO, que sacan cuentas alegres de este proceso.

Pero ¿cómo se puede explicar que este refichaje ha sido más efectivo en algunas tiendas y marcadamente más lento en otras?

Para algunos, la crisis de los partidos ha quedado en evidencia, lo que demuestra que estos han errado la forma en cómo se relacionan con las bases, con la ciudadanía; y que cada día tienen menos vínculos con el electorado, lo que queda demostrado en cada elección desde que el voto voluntario se hizo una realidad y la abstención pasó a ser el tema relevante, en lugar de los resultados o ganadores.

Por eso, habría que preguntarse qué espera la gente de los partidos para poder sentirse motivada y militar. ¿Representación ideológica, propuestas programáticas claras, estructuras internas democráticas, clientelismo?

No se trata de poner una lápida a los partidos políticos. Una sociedad democrática necesita de estos para poder organizarse. Quizás la complejidad del refichaje –así como las abstención en las elecciones- siguen siendo un llamado de alerta para que los partidos revisen su forma de sintonizar con los ciudadanos.

 

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