Señor director:

Publicado el 11 Enero, 2017 Por Cartas al Director

Tras la esperada entrega de la encuesta CEP, el escenario electoral ha ido decantando. Una encuesta de la cual como es la tónica, cada interesado (presidenciable) leyó de manera distinta, pero que a grandes rasgos entregó tres “datos duros”. En primer lugar, el dato que a poco de haberse cumplido 2/3 del gobierno Bachelet-Nueva Mayoría, […]

Tras la esperada entrega de la encuesta CEP, el escenario electoral ha ido decantando. Una encuesta de la cual como es la tónica, cada interesado (presidenciable) leyó de manera distinta, pero que a grandes rasgos entregó tres “datos duros”.

En primer lugar, el dato que a poco de haberse cumplido 2/3 del gobierno Bachelet-Nueva Mayoría, su evaluación es lo que menos pareció interesarles tanto a la “clase política” como a los medios, e incluso a la misma ciudadanía. Un dato que da cuenta de la evaluación positiva sobre la gestión de la Presidenta Bachelet aumentó desde un 15% a un 20%.

Por su parte Chile Vamos hizo una lectura positiva del crecimiento de sobre un 35% en el apoyo a Sebastián Piñera, especialmente en consideración a éste se dio en el marco de una ofensiva político-mediática que cuestionaba las inversiones hechas en Perú por una empresa que administraba sus bienes cuando éste era presidente, llegando incluso al punto de “insinuar” una especie de traición a la Patria. En tanto las noticias para los demás candidatos del conglomerado no fueron tan positivas, dado que Ossandón no logra consolidar su bajo rechazo en apoyo, así como tampoco en percepción de ser un candidato con reales posibilidades de llegar a La Moneda.

En cuanto a la Nueva Mayoría, sus resultados fueron de dulce y agraz. Lagos, candidato del PPD que pretende además el apoyo del PS se mantiene estancado, mientras el PR y su candidato “independiente” Alejandro Guiller, en un alza solo comparable a la de ME-O entre las CEP nov-dic del 2008 y la de agosto de 2009, subió su apoyo de 0 a 13 puntos porcentuales, eso sí en un escenario en que solo recibió unos pocos perdigones de “fuego amigo”, y en que trató de mantener una equidistancia entre los partidos que marcan los extremos del oficialismo -el PC y la DC-, ninguno de los cuales al momento de la medición había levantado candidato, y… ¡ahí está el “detalle”! Y es que la elección de la directiva DC con una participación de sus militantes que prácticamente triplicó a la de RN y de la UDI, afianzó la idea de ese partido de levantar una candidatura presidencial que incluso podría llegar a primera vuelta, y que, en el mejor de los casos para la NM, significará su candidata -porque es evidente su mejor carta es Carolina Goic-, disputará a Guiller el apoyo que hoy éste tiene entre los sectores de centro y centro-izquierda. Un escenario que solo puede empeorar para Guiller ante la clara posibilidad de que los partidos de Jackson, Boric, Navarro y otros con nombre y apellido que pretenden conformar una especie de UP 2.0, el “Frente Amplio”, levanten su propia opción presidencial, limitando su “crecimiento” hacia la izquierda.

Roberto A. Olivares Pizarro

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