La obsesión por el dinero

Publicado el 10 Enero, 2017 Por Columna de Opinión

Los tiempos que corren, los que cursa la humanidad aparecen marcados por los más diversos acontecimientos no siempre buenos y que a diario nos impactan, a saber, conflictos bélicos cuya magnitud y horrores no alcanzamos a dimensionar – los medios de prensa suelen ser bizcos, torcidos en la información -, destrucción irreparable del medio ambiente […]

Los tiempos que corren, los que cursa la humanidad aparecen marcados por los más diversos acontecimientos no siempre buenos y que a diario nos impactan, a saber, conflictos bélicos cuya magnitud y horrores no alcanzamos a dimensionar – los medios de prensa suelen ser bizcos, torcidos en la información -, destrucción irreparable del medio ambiente planetario, injusticias, abusos de la más diversa naturaleza contra seres indefensos, y pobreza, exclusión creciente de grandes masas de seres humanos, completan un cuadro impropio de lo que debe ser la Humanidad.
Un signo nefasto instalado en la sociedad humana de forma mayoritaria es la obsesión por poseer bienes materiales, bienes desechables de consumo, se ha impuesto el tener y no el ser a como dé lugar. Todo parece tener precio y no valor. Entonces…la horrorosa equivocación, la inhumana vara de tanto tienes tanto vales.
Y, ¿ qué hace a esos comportamientos tan impropios de una especie dotada de inteligencia, sensibilidad y de otras supuestas facultades humanas ?
El poder por el poder, y no el justo y sano poder para el bien de todos es otra impronta de la actual deshumanización. La avaricia hace más pecadora a esta humanidad. Por dinero se traiciona, se humilla ¡ qué degradación !
Hay palabras y frases en boga que en el Chile actual han perdido consistencia y realidad : combate a la desigualdad, sí a la equidad…,etc.
En la sociedad ha triunfado el dinero negro, no el dinero justo, no el que se obtiene con el sudor de la frente, con el sacrificio digno de quienes trabajan. Ese otro es el dinero producto del latrocinio, de la estafa, de la especulación, de la usura. Dos geniales pensadores hace 170 años – Marx y Engels – postularon su teoría revolucionaria, factible si la humanidad tuviese la conciencia necesaria: la extinción del dinero, y de toda forma de esclavitud. Mucho antes, Cristo sanó enfermos, multiplicó los panes y los peces sin cobro, y expulsó a los mercaderes del templo. Interprete cada cual esos mensajes según sea su doctrina o credo.
No es posible, tampoco sostenible porque no es humano, que el mundo sea una feria o un casino. Un mundo así tan contrahecho hace que en él sean mercancías derechos esenciales de toda persona : trabajo, el justo descanso, salud, educación, y hasta la propia vida.
Carlos Poblete Ávila
Profesor de Estado
Director Centro de Estudios
Conciencia Crítica

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