Por estos días circuló una información que decía del cierre de una librería, para instalar ahora en el lugar una farmacia. Como casi siempre las malas nuevas no llegan solas, también se anunció el término del programa cultural de Televisión Nacional, Una belleza Nueva, que conducía el Profesor de Literatura Cristian Warken.
En un país cuya población en altísimo porcentaje con suerte lee un libro al año, y también en mayor cantidad aún sólo asiste a una programación televisiva vacía de contenidos, esas noticias son signo claro de la decadencia que afecta a la sociedad chilena.
Tal vez la explicación sea…que en el país existe más gente enferma que dispuesta a leer un buen libro.
Pero… ¿ qué de bueno se puede esperar de » ejecutivos » o de directores de canales de televisión que administran esos medios con criterios propios de banqueros ?
En un país como Chile, expoliado desde que nació a la vida…,ya sin patrimonio de ninguna clase, con gobiernos y parlamentos genuflexos ante el poder del capital foráneo y nativo, lo único que cabe pensar, y hacer, es en su refundación.
¿ A qué «autoridad cultural «, sea ministro, parlamentario, alcalde, rector de liceo y otras…, les va a interesar que se cierren librerías, bibliotecas o centros culturales, si lo que para ellos debe primar es el mercado ?
No hay voces o muy escasas que se hagan oír ante tanto atropello, ante esos atentados alevosos en una sociedad que cada día pierde sus contenidos esenciales.
Un buen libro es como el agua…,es para la vida. Todo ha sido y es objeto de mercado, de enajenación, de lucro.
Un buen libro es el mejor remedio, no es un metáfora. Pero…¿ quién sabe de eso en una sociedad regida con una mentalidad fenicia ?
Carlos Poblete Avila
Profesor de Estado





