
El proyecto tiene como objetivo usar polímeros sintéticos para reducir la demanda de agua y riego en la Región de O´Higgins.
La escasez hídrica es un fenómeno que está afectando fuertemente a las zonas agrícolas del país. Es por ello que se está realizando un proyecto del Grupo de Estudios de Agua (GEA), de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, con cofinanciamiento del gobierno regional de O’Higgins y de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), del Ministerio de Agricultura, que usará polímeros sintéticos para reducir la demanda de agua y riego en la Región de O´Higgins.
En la iniciativa, que tendrá un costo total de $193,2 millones, de los cuales el 76% es aportado por FIA, participan asociadas las empresas Bogaris Agriculture Chile y Viveros Nueva Vid.
Los polímeros hidrofílicos de origen sintético son monómeros de alto peso molecular que han sido usados como absorbentes en la industria durante los últimos 40 años. Se diferencian entre ellos por un monómero específico que es capaz de retener un gran volumen de agua en relación a los gramos de material.
Esta capacidad de absorción, contención y liberación de agua cuando la planta lo necesita, depende principalmente del tamaño de la partícula, distribución y salinidad del medio.
“Los beneficios derivados del uso de estos polímeros en la agricultura se asocian principalmente a que incrementan la capacidad de almacenar agua en el suelo; mejoran la relación tamaño-número de poros; aumentan las reservas de nutrientes en el suelo y reducen la compactación”, explica el coordinador de la iniciativa, Julio Haberland.
El término de la iniciativa está fijado para marzo del 2015, fecha en que se espera contar con los resultados de la evaluación económica del PAK en la actividad agrícola.





