La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ya puso su propuesta sobre la mesa y, tal como lo había anunciado, demandó un incremento del sueldo mínimo de $68 mil, argumentando las positivas cifras en materia económica y el alza que han sufrido los productos de primera necesidad.
En este sentido, se espera que hoy el gobierno haga llegar su contrapropuesta al Congreso, pero ya trascendió que el ofrecimiento podría fluctuar ente un 4,5% y 5%. Cifra que está muy por debajo de la exigida por la multisindical, que llega al 27%.
Para el seremi del Trabajo, Raúl Montes de Oca, la discusión que se genere en torno a este tema debe “conciliar la mayor cantidad de aumento posible, sin afectar el empleo”.
“El gobierno tiene que ser capaz de conciliar esas dos variables porque finalmente quienes van a decidir cuál va a ser la cantidad final van a ser los parlamentarios. Pero yo creo que va a ser un promedio del aumento que ha habido en los últimos años”, agregó la autoridad regional. Es que para el seremi del Trabajo, la crisis que están viviendo las principales economías de la zona euro es una razón que no puede quedar fuera en este debate.
“Me parece razonable dada la crisis que se nos va a venir con lo que está ocurriendo en Europa (…) y por eso tenemos que cuidar la posibilidad de que las mipes y pymes puedan seguir dando empleo, que son las que mayormente contribuyen a la disminución de la cesantía. Por eso tenemos que conciliar y ser bastante responsables respecto de cuanto va a ser el aumento”, manifestó la autoridad.
Pero el debate parlamentario de este año tendrá un ingrediente adicional. El proyecto de ley de reajuste del salario mínimo que debe enviar el gobierno no contará con un pre acuerdo con los representantes de los trabajadores, ya que fue la CUT la que cerró esta posibilidad al informar que no se sentará a negociar con el Ejecutivo.
“Ellos, como dirigentes sindicales deben dar soluciones a las demandas de sus asociados, y es legítimo que la CUT esté planteando un monto de esa envergadura, y siempre lo ha hecho, lo hizo con los gobiernos anteriores y lo está repitiendo”, manifestó el seremi, quien agregó que “lo que no me parece adecuado es que no se sienten a negociar con el gobierno, ya que siempre lo hicieron y ésta es la primera vez”.
En la multisindical argumentaron que las alzas en los productos de primera necesidad y el crecimiento del país justifican un aumento de esta magnitud.
“Lo que pasa es que efectivamente veníamos creciendo a un ritmo bastante acelerado pero ya se están mostrando las consecuencias que ha tenido, sobretodo en Europa, el tema de la crisis mundial. Hay países que tienen desempleo del 27% y 30%”, manifestó el seremi quien argumentó que se debe “cuidar” el empleo y por ello “el aumento (del sueldo mínimo) debe ser razonable, lo más justo posible y que venga a solucionar el tema del encarecimiento de los alimentos”.








