A juicio de cualquier persona, que no tenga ni la experiencia ni la técnica, sólo por sentido común, se ve como algo absolutamente normal que las empresas mineras, independiente si son del Estado o privadas, es normal que si explotan los yacimientos en la comuna “X”, sea ésta comuna la que reciba directamente, al menos, parte de los recursos económicos que generan, además del empleo directo e indirecto.
Algo que pareciera ser así de simple, en los tiempos que corren definitivamente no lo es y en este sentido, la semana pasada ingresó al Senado, con urgencia simple, el denominado proyecto Fondenor, que más que alegrar a los municipios mineros del norte de Chile –porque hasta la fecha y pese a los esfuerzos de otras zonas mineras, como Los Andes y Rancagua, sólo incluye a los del norte– ha generado una serie de críticas e incluso desilusión…
Las razones son variadas. Si bien la iniciativa busca destinar un porcentaje de los recursos que el Estado recauda producto de la explotación del cobre a las comunas donde se extrae el mineral, uno de los artículos de la iniciativa y que hizo sonar la alarma en las autoridades regionales, particularmente las comunales, especifica que las comunas beneficiadas deben contar con, al menos, un 2,5% de patentes mineras, exigencia que está dejando fuera del beneficio a la capital de la Región de Libertador.
Distintas iniciativas para revertir esta disposición están impulsando las autoridades, entre ellas una reunión que sostendrán este miércoles los directivos de la Asociación de Municipios Mineros, que integra Machalí, que se sumará a la presentación realizada ante la Comisión de Minería del Senado por parte del alcalde Eduardo Soto y del diputado UDI, Issa Kort, en busca de que Rancagua sea incorporada al Fondo, impulsando que se incluya a las comunas con más de 200 mil habitantes.
Sin embargo, la situación tampoco está zanjada en el gobierno, ya que de acuerdo a lo señalado por el subsecretario de Minería, Pablo Wagner, en reciente visita a la capital del cobre de Chile (como la nombrara y posicionara en todo Chile Benito Limardo Casanova en radio Cooperativa) afirmó que todavía no está definido qué comunas formarán parte integrante del Fondenor y accederán a sus recursos, lo que está sujeto a los acuerdos que se alcance sobre el particular con las propias municipalidades, en torno a los 225 millones de dólares que están en juego.
El proceso de análisis –en el que participan los alcaldes de las comunas involucradas o que podrían estar involucradas y senadores– está en marcha bajo la dirección del propio secretario de Estado, por especial encargo del ministro de Minería.
Es incierto todavía sus resultados, pero lo importante para la autoridad, es que las conversaciones y negociaciones podrían terminar con la creación del instrumento –llamado ahora Fondenor– para la distribución de los recursos.
Y en ese sentido, para la autoridad es más importante contar con este instrumento o mecanismo, que inicialmente podría no ser el esperado, pero que ya estaría disponible para ser mejorado o modificado, tanto en lo que podría corresponder a su cobertura o a los montos.
En este marco, es de esperar que la totalidad de las comunas que podrían calificarse como mineras, como Machalí y Rancagua, definitivamente reciban los recursos que se merecen por la explotación de la tierra…
Julio E. Jerez Reyes
Director (I)





