PUBLICIDAD
Cartas al Director

Precisiones sobre la Iglesia (Primera parte)

MARTES, 15 DE MAYO DE 2012
Publicado por

Cartas al Director



En su edición del 24 de abril, se publica una columna de don Carlos Poblete Ávila, profesor de Estado, respecto a la cual queremos señalar lo siguiente:

El autor señala que “la Iglesia desde siglos ha operado como un partido político. La ha motivado el poder, el afán de dominación tanto ideológico, espiritual como material”; que ese propósito es legítimo e incluso natural, porque nadie puede ser indiferente a lo que afecta la vida de todos. Luego explica que muchas expresiones de la vida social tienen alcances políticos, lo que es propio de los seres pensantes. Sobre esto, cabe hacer cuidadosas distinciones.

Es obvio que hay partes de la doctrina de la Iglesia que tienen implicancias políticas, que nadie niega ni podría hacerlo, si su fundador recibió esa acusación, que lo llevó a la muerte. Los que lo denunciaron dijeron a Pilatos: “Hemos encontrado a éste alborotando a nuestro pueblo, prohibiendo pagar tributos al César y diciendo que él es Cristo rey” (Lc 23, 2).

Antes, Juan Bautista irritó al Rey –lo que le costó la vida– al denunciar su inmoralidad. Mucho antes, al denunciar la injusticia, los profetas también eran víctimas de la represión y de la muerte. Y es fácil hallar textos del Evangelio que llevan una carga política. Por ejemplo, el canto de María, que proclama que Dios “Derribó de su trono a los poderosos y ensalzó a los humildes; colmó de bienes a los hambrientos, y despidió a los ricos con las manos vacías” (Lc. 1, 52-53).

Pero de ahí a afirmar que la Iglesia ha operado siempre como un partido político, hay gran distancia. Hay cosas comunes, como un cuerpo doctrinario, anhelos de bien común, una estructura jerárquica. Pero el mensaje de la Iglesia va más allá de la vida actual, y se centra en asuntos transcendentes, como la vida eterna, el sentido del perdón o los frutos sobrenaturales de la solidaridad. Eso queda fuera de las propuestas de los partidos. Ni los hay que tengan en sus filas grupos de monjes dedicados al silencio, la oración y el trabajo manual, de por vida. No se ve afán de dominación en Teresa de Calcuta, el hermano Fernando de la Fuente o el Cardenal Silva, y son Iglesia tanto como los fieles que tratan de ser como su Maestro. Con caídas, errores y traiciones, propias de lo humano.

Por cierto, el mensaje evangélico actual tiene connotaciones políticas: si la Iglesia afirma que no es lícito torturar o matar un ser humano en Siberia, en un cuartel de la DINA o en el vientre materno, se le pueden atribuir fines políticos, pero debe decirlo, al precio pagado por el Cardenal Mindszenty, san Maximiliano Kolbe, el padre Jarlan. O por los que antes de nacer ya fueron asesinados, en defensa de la libertad de sostener que la sexualidad puede ejercerse sin hacerse responsable de los hijos, que son su resultado –maravilloso– natural.

El autor sostiene que “Las… religiones todas tienen pecados. Algunas aunque muy tarde han reconocido sus faltas.” La Iglesia Católica las ha reconocido. Las históricas y las actuales. Si ha sido tarde, el autor tiene todo el derecho de pensarlo y de decirlo. Luego la acusa de que “ha sido hechora de genocidios, de invasiones, de humillaciones y despojos de millones de seres humanos y cómplice de otros delitos” que no detalla. El profesor no cita su fuente, para discutir con seriedad académica la verdad histórica que sostiene, que puede tener muchos matices. No está el rigor que suponemos que exige a sus alumnos en el aula.

Comisión diocesana “Justicia y Paz”


PUBLICIDAD
Comentarios

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Loading...

Tipógrafo Radio
El Tipógrafo Radio | Gary Moore - Still Got the Blues