Existe actualmente una discusión sobre el uso de las tecnologías por parte de las personas, algunos hablan de los nativos y de los inmigrantes digitales, relacionándolos con su año de nacimiento, pero por otro lado, resulta interesante la teoría que indica que la generación no implicaría que una persona sea más o menos proclive al uso de las tecnologías de la información y la comunicación (Tics). El subirse al tren de las tecnologías iría más bien dado por el estilo de vida, intereses o por necesidad, de esta manera podemos ver jóvenes que son ajenos a éstas y a su vez adultos mayores que son fanáticos y disfrutan de sus bondades y alcances.
Algunas veces creemos que estamos “In” con el sólo hecho de conocer o poseer artículos tecnológicos, pero existen personas que no han podido migrar, quedándose en el embarcadero del pasado, ya sea por gusto, por temor o por simple desconocimiento.
Repasemos algunos síntomas que nos pueden dar luces para saber si estamos arriba de la nave tecnológica surcando los océanos de la información y la comunicación o definitivamente seguimos remando en la apacible laguna del pasado donde lamentablemente no hay mayores retos, oportunidades ni horizontes:
1. Si tienes un Smartphone, ya sea comprado, regalado o simplemente de la Organización en que trabajas y lo utilizas solamente para llamados telefónicos y revisar correos.
2. Si aún andas por ahí con un montón de Pendrives trasladando información de un equipo a otro.
3. Si no tienes personalizado tu navegador (iGoogle, Firefox, Explorer, etc.).
4. Si no estás presente en alguna de las redes sociales como Facebook, Twitter, LinkedIn, etc.
5. Si acostumbras a imprimir archivos para leerlos y peor aún, tienes tu escritorio repleto de papeles.
El hecho de subirse a las tecnologías no es un tema de moda o de gusto, es un hecho que nos permite, como personas, acceder a un infinito mundo que se nos abre ante nosotros, impensado hace algunas décadas atrás y que como parte de una organización nos brinda grandes oportunidades de mejorar nuestra eficiencia operativa y especialmente, de utilizarse de manera adecuada, en algunos casos podría representar una ventaja competitiva.
La mayoría de las personas, de distintas edades, con las que he probado algunas herramientas tecnológicas han quedado maravilladas de la utilidad y beneficios que pueden obtener de ellas, de manera fácil y completamente gratuita.
Por lo anterior, estoy convencido de que el hecho de que algunas personas aún se nieguen a ingresar al mundo de las tecnologías no es simplemente porque no les gusten, más bien esto se derivaría de un temor ante lo desconocido, al ridículo o simplemente a evitar complicarse. En este sentido, creo necesario tener la paciencia de sentarse con ellos y asistirlos en una transición que inicialmente podría parecer complicada, pero que a la larga se transformará en una verdadera revelación que les abrirá los ojos ante un mundo nuevo y valorarán enormemente su uso, mucho más de lo que lo hacen los nativos digitales, los que nacieron con las tecnologías al alcance de su mano, incluso en la Cuna.
Tony Gunckel
Vicerrector Universidad Tecnológica de Chile INACAP
Sede Rancagua
Seguir tendencias en:
www.tgunckel.com
Twitter: tgunckel






