
La Agrupación de Enfermos de Esclerosis Múltiple ha estado gestionando en el Ministerio de Salud la posibilidad que se incorpore el tratamiento oral para el 20% de los pacientes que no responden al tratamiento inyectable.
La Agrupaciónde Enfermos de Esclerosis Múltiple ha estado gestionando ante el Ministerio de Salud (Minsal) la posibilidad que se incorpore el tratamiento oral para el 20% de los pacientes que no responden al tratamiento inyectable.
Desde agosto del año pasado, este grupo de pacientes, a nivel nacional, se ha movilizado para que la canasta Auge se actualice frente a esta enfermedad, algo que se decide cada tres años y durante el primer semestre.
La agrupación apela a la garantía de acceso de la enfermedad que es Auge desde el 2010, y que a pesar de esto, existe un grupo de pacientes que no responde al tratamiento inyectable y debiera contar con otro que sea efectivo según su perfil inmunológico o características propias de la enfermedad, pues existen casos severos y otros de menor deterioro.
La vocera en Rancagua, Inés Araya Cavieres, señaló que “hemos conversado con el Ministro (de Salud, Jaime Mañalich) y hemos tenido buena acogida, pero ahora estamos en la recta final sin respuesta oficial. Durante el primer semestre de este año se toma la decisión y se re-define cada tres años. Si no es ahora, tendremos que esperar tres años más”.
La médico neuróloga de la Universidad Católica de Chile, Claudia Cárcamo, sostiene que la importancia de actualizar la canasta Auge permite al paciente contar con terapias innovadoras, aprobadas por las agencias regulatorias y detener el deterioro progresivo de la esclerosis múltiple, cuando ésta no es tratada. “En este momento tenemos una excelente cobertura con el plan Auge, pero con el tiempo han surgido nuevos tratamientos que son más eficaces y se debieran incorporar medicamentos de segunda línea”, agrega.
La médico se refiere al Tisabri y el Fingolimob o Gilenya, remedios que han pasado por una serie de evaluaciones y “están aprobadas por las agencias regulatoria FDA (norteamericana), EMEA (europea), además de otras en Australia y Rusia. Luego de los estudios de los laboratorios, ellas han evaluado nuevamente y demostrado su eficacia en pacientes con esclerosis múltiple, considerando que el 30 a 40% de los afectados rechazan el tratamiento inyectable”.
Inés Araya Cavieres, paciente desde el 2008, sostiene que si bien esta es una enfermedad que no tiene cura y se presenta en forma imprevista, la mayor dificultad es la falta de información. “La desinformación hace difícil el diagnóstico y muchas veces ocurre que uno tiene la enfermedad por muchos años y piensa que es fatiga, estrés o depresión, pero finalmente se descubre un deterioro en el Sistema Nervioso Central y por eso los medicamentos, junto a apoyo sicológico y de kinesioterapia lo antes posible es fundamental para estar mejor. Todo eso lo cubre el Auge, pero es necesario sumar el tratamiento oral para quienes no responden a las inyecciones”, puntualizó





