Señor Director:
El tema polémico del aborto, en cualquiera de sus formas, hace necesario respetar en un estado de derecho democrático, la existencia y necesidad de un Estatuto Jurídico a favor del embrión humano en cualquier etapa de su desarrollo, donde el principio rector es: In dubio pro vita. En la duda, defiéndase la vida.
Es decir, la inviolabilidad de su derecho a la vida garantizado constitucionalmente. La protección de la vida intrauterina desde la fecundación hasta el nacimiento. En todo lo que sea para su beneficio o ventaja se le debe considerar como equivalente al ya nacido. Que siendo el derecho a la vida originario y de interés público para la entera comunidad humana, reviste el carácter de primario para el Estado y la familia.
Disponer a su favor de un curator ventris para su protección a través de la asistencia pre y post parto a la madre. Reconocer que el aborto es un crimen contra la vida humana naciente y por lo tanto debe ser excluido de los medios de planificación demográfica.
Y considerar el interés superior del menor, desde la concepción, en conformidad al derecho internacional.
Pbro. Francisco Javier Astaburuaga Ossa
Doctor en Derecho Canónico





