Señor Director:
El desastre en Torres del Paine es tremendo. Un incalculable daño ecológico y turístico.
Se cumplen dos años desde que la Presidenta Bachelet promulgara la ley que creó la Subsecretaría de Turismo, destacando que la iniciativa “fortalecía la protección de nuestro patrimonio natural y cultural para que la industria fuese sostenible en el tiempo y amigable con el medioambiente, creando una institucionalidad, proactiva, emprendedora y abierta a las alianzas con el sector privado”.
¿Y cuál fue el cambio? Letra muerta.
Aparentemente es parte de nuestra idiosincrasia ser indolentes frente a lo que es la protección y resguardo de nuestro patrimonio turístico.
Hoy fue este hermoso Parque Nacional, ayer decenas de 4X4 dañaron flora desértica y suma y sigue. Lo peor, es que acá cualquiera anda como “Pedro por su casa” y si pillamos a uno arrancándole una oreja a un moai para llevársela de “souvenir”, le cobramos una multa menor y punto, a diferencia de otros países donde existe conciencia turística, una policía de turismo, normativas estrictas y especiales que impiden que el turista ingrese a sectores sensibles al desarrollo turístico sin la compañía de un guía debidamente acreditado por la autoridad, entre otras acciones propias de un Turismo Responsable.
¿Hasta cuándo tanta permisividad y tanta desidia respecto al Turismo?
Cordialmente,
Ricardo Viteri Prado
Consultor en Turismo





