Las administradoras de fondos de pensiones – El gran engaño II

Publicado el 20 diciembre, 2011 Por Fernando Cabrales

El hecho de rebajar el porcentaje de imposiciones de las AFP respecto al sistema antiguo de 21,24% a 10% constituyó una acción demagógica y engañosa, esto revela la mala fe de quienes impusieron este nuevo modelo previsional; de este sólo aspecto se puede deducir que lo que los impulsó a imponerlo fue el lucrar con […]

El hecho de rebajar el porcentaje de imposiciones de las AFP respecto al sistema antiguo de 21,24% a 10% constituyó una acción demagógica y engañosa, esto revela la mala fe de quienes impusieron este nuevo modelo previsional; de este sólo aspecto se puede deducir que lo que los impulsó a imponerlo fue el lucrar con estos cuantiosos fondos, porque si hubiesen tenido la intención de mejorarlo lo más procedente habría sido mantener la tasa impositiva o subirla.

Los gerentes y ejecutivos de las AFP ganan sueldos millonarios a todo evento, los únicos que eventualmente pierden debido a las frecuentes crisis económicas son los trabajadores imponentes.

Para tener  una idea del ingreso por concepto de comisiones veremos que su valor promedio de 1,4% en una masa de ocho millones de trabajadores a un promedio de trescientos mil pesos mensuales les significa un ingreso de treinta y tres mil seiscientos millones de pesos mensuales, lo que anualmente equivale a cuatrocientos tres mil doscientos millones de pesos. Hay que agregar que como sociedades anónimas obtienen también millonarias utilidades y todo esto con el dinero de los fondos previsionales de los trabajadores.

Dejemos establecido que la enorme cantidad de dinero que pagan los trabajadores por concepto de comisiones anuales se la podrían ahorrar si la administración de sus fondos estuviera en manos del Estado a través del Instituto de Previsión Social.

Este sistema impuesto en forma ilegítima en tiempos del gobierno militar (recordemos que en esa época no existía el poder legislativo) y que ya dura más de treinta años, no fue derogado durante los veinte años de gobierno de la Concertación, más aún esta coalición trató de confirmarlo y justificarlo al efectuarle algunas modificaciones que no lo hicieron variar fundamentalmente como la creación de los “multifondos” dela AdministraciónLagos.Durante la Presidencia de Bachelet se implementó un aporte previsional solidario a las pensiones mas bajas, se subvencionó el empleo de los trabajadores jóvenes, y se mejoró el seguro de invalidez, todas estas  mejoras con dineros del Estado; en otras palabras con dineros del Estado se favoreció un negocio de empresarios privados.

No está claro que durante la Presidencia Piñera se pueda abolir este sistema, por lo que los trabajadores chilenos deberán seguir esperando.

Recordemos quela PrevisiónSociales un deber de los Estados para con sus trabajadores, y es un derecho de éstos al término de su vida laboral útil; el Estado debe cumplir cabalmente con su obligación, derivarla hacia particulares que en lugar de entregar un buen servicio previsional privilegien el lucro con sus dineros previsionales es una grave falta por parte del Estado.

Este sistema que por sus bajas pensiones que además no son vitalicias ni reajustables, constituye un engaño masivo al que debiera ponérsele término a la mayor brevedad porque el daño económico que está causando a los trabajadores en su fase pasiva es de tal magnitud que el Estado que es el responsable de su aplicación no será capaz de reparar.

Desde otro punto de vista, es un hecho que la población chilena ha logrado una mayor esperanza de vida en los últimos años, en especial la mujer que vive unos años más que el hombre, pero como jubila antes que él (a los sesenta años) su pensión por el menor número de años trabajados es de menor monto, por lo que el sistema la deja en la pobreza por más años. He aquí un factor más de la mala distribución del ingreso en nuestro país.

Al finalizar, es bueno recordar la famosa frase del gran Presidente Lincoln: “Se puede engañar a mucha gente por poco tiempo, se puede engañar a poca gente por mucho tiempo, pero no se puede engañar a mucha gente por mucho tiempo”.

 

Fernando Cabrales Manzano

Consejero Nacional

Movimiento Humanista Cristiano – Seamos

 

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