Señor Director,
Por intermedio del medio de comunicación que dirige, me permito enviar esta CARTA ABIERTA A LOS PARLAMENTARIOS
Señores Parlamentarios:
Junto con desearles una muy Feliz Navidad y un prospero Año Nuevo, aprovecho esta instancia, para nuevamente solicitarles que piensen seriamente en una reforma tributaria global, la que debiera empezar por subir el IVA, al menos, al 25% y posteriormente, con ese ejemplo ciudadano, podemos abordar a los empresarios, para que imiten este esfuerzo de los consumidores, ya que no tendrían ninguna excusa para negarse a ser solidarios y compartir en parte la riqueza que en ellos genera y que desde ya valoro en su justa medida, porque considero que los empresarios son muy importantes para generar riqueza.
Pero no deben olvidar que también en esta generación de riqueza participan activamente los trabajadores, que son el sustento humano de este proceso, y por ende, deben ser solidarios porque al poder distribuir la riqueza en forma más equitativa, erradicamos gran parte del odio y rencor que se fabrica con la falta de oportunidades y mala distribución del ingreso. Con esto no quiero decir que los ingresos deben ser iguales, pero no pueden existir diferencias tan aberrantes entre un sector y otro.
El subir el IVA al 25% y antes de 10 años al 30% significará, en su primera etapa, recaudar mas de US$ 6.000.000.000 (seis mil millones de dólares) y con estos recursos, que aportarían los habitantes de nuestro país, solucionaríamos en gran parte los créditos directos del Estado a la educación superior; se financiaría una reingeniería policial; se erradicarían en dos años todos los campamentos de nuestro país; se podrían construir en un plazo de cuatro a cinco años, más de 100 complejos deportivos con capacidad para 30 mil espectadores, ya que se destinarían US$ 350.000.000 anuales para fomentar el deporte, que va en directo beneficio de la salud y también de la prevención del delito y la drogadicción.
Y por último, si ustedes, en forma inteligente, logran convencer a los empresarios que ellos también deben hacer un aporte magnánimo, podremos construir una sociedad más justa y equitativa, sin quitarle a nadie sus méritos, ya sean empresarios aportando su capital e inteligencia a la generación de riqueza y los trabajadores haciendo su aporte con su trabajo y respeto, respeto que debe ser mutuo entre los empresarios, autoridades, trabajadores y estudiantes, entre otros actores sociales.
Me despido cordialmente, esperando que por ser una fecha tan significativa puedan pensar y repensar mi propuesta.
Luis Barra Bustamante





