Fue importante que la OCDE aprobara el ingreso de Chile a ese club

Publicado el 11 noviembre, 2011 Por Bernardo Javalquinto

Todos sabemos que finalmente y luego de muchos años de cumplimiento de exigencias y adecuación de leyes y procesos, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) aceptó el ingreso de Chile a ese selecto grupo de ahora 34 miembros, que representan a los países más desarrollados del mundo. Pero, al fin y […]

Todos sabemos que finalmente y luego de muchos años de cumplimiento de exigencias y adecuación de leyes y procesos, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) aceptó el ingreso de Chile a ese selecto grupo de ahora 34 miembros, que representan a los países más desarrollados del mundo.

Pero, al fin y al cabo, es muy poca gente la que realmente entiende lo que esto significa. Después de leer en un diario capitalino un reportaje titulado “fallida sede” nos damos cuenta por qué un país desinformado es lo que es y merece tener lo que merece tener.  Cuando queremos compararnos en temas relacionados al desarrollo, nos acordamos que existe la OCDE y tratamos de sacar conclusiones de ella. Pero no nos gustan y decimos que están equivocados.

Nadie puede negar que si nos comparamos treinta años atrás, hemos realmente avanzado más que ningún país en Latinoamérica. Pero eso no es suficiente, porque lamentablemente no estábamos preparados para los cambios que tan vertiginosamente se nos iban a venir encima. Primero, firmamos una gran cantidad de Tratados de Libre Comercio, en los que sólo las grandes empresas pueden participar porque son muy pocas las que cumplen con los requisitos ISO que exigen los países desarrollados.

Eso abrió las puertas para que Chile realmente pudiese convertirse en un país exportador en su mayoría de recursos naturales. Cero valor agregado. Claro que lo venía haciendo en toda su vida republicana, sólo que ahora masivamente y beneficiando mucho a unos pocos y a otros un poco menos. Pero, ¿qué hemos ganado con ser miembro de esta organización y de los avances que ha tenido si en el país seguimos manteniendo una mentalidad tan estrecha en función de la reducción de costos?. Realmente no creo que mucho.

Todo el mundo habla de negocios sociales y nosotros todavía ni siquiera sabemos de qué se trata. Las autoridades públicas, privadas, académicas y no académicas,  no tienen idea de qué se trata y realmente estamos muy alejados de saber su verdadero significado. Nos quedamos pegados en la responsabilidad social empresarial, un tema que a avanzado demasiado en los países desarrollados y nosotros solamente estamos viendo cuánto dinero podemos donar a través de una fundación por aquí o por allá. Eso no es responsabilidad social empresarial.

Mientras no nos pongamos de acuerdo en qué queremos ser como un país desarrollado, y cumplamos con la palabra y los acuerdos empeñados, simple y llanamente no lo vamos a ser. Hoy Santiago está saturado y el único desarrollo real son la regiones, en otras palabras, Santiago está tan saturado que no cabe un alfiler más.

Reitero, mientras no cumplamos con nuestra palabra o con nuestros acuerdos para que la Región realmente pueda ser sustentable y desarrollada en cuanto al turismo, la agricultura, el trasporte, la innovación, la tecnología, educación de calidad, pertenecer a estas organizaciones no sirve de nada.

Bernardo Javalquinto

Economista

 

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