
La acumulación de agua en represas estaría dañando los derechos de aprovechamiento de aguas de los regantes del río Tinguiririca.
A pocos meses de la puesta en marcha de las centrales hidroeléctricas de pasada de La Higuera y La Confluencia, Tinguiririca Energía enfrenta un inconveniente no previsto en las medidas de mitigación aplicadas por la empresa.
Se trata de los problemas que sufrirían 6 mil 500 agricultores regantes, dueños de los derechos de aprovechamientos de aguas del río Tinguiririca, afectados por el uso del recurso.
Según el Artículo 12 del Código de Aguas, el aprovechamiento de aguas tiene dos figuras. Consuntivos, que faculta al titular para consumir totalmente las aguas en cualquier actividad y No Consuntivos, que permite usar el recurso sin consumirlo, siempre y cuando no perjudique los derechos de terceros.
Al respecto, la diputada Alejandra Sepúlveda (PRI) señaló que “he informado a la subdirectora de la DGA (Dirección General de Aguas) de los problemas que genera la empresa y cómo han vulnerado la Ley del Código de Aguas. Por tanto, solicité que no se haga la recepción final del proyecto”.

Carlos Echazarreta señaló que las centrales “están afectando el legítimo derecho de aprovechamiento de agua de los agricultores”.
Agregó que en la compañía de generación eléctrica “no tienen derechos de aprovechamiento de aguas y se realizó un acuerdo para que iniciaran el proyecto, siempre y cuando, no afecten a terceras personas, pero el proyecto está dañando a los regantes del Valle de Colchagua. Hemos solicitado que se vigile el caudal y que no se realice la recepción el proyecto final”, reiteró.
El presidente de la Junta de Vigilancia del río Tinguiririca, Carlos Echazarreta, afirmó que “el proyecto privilegia la generación de energía entre las 18.00 y las 23.00 horas. Es una obra de gran tamaño que maneja los caudales de la cuenca; dos embalses, uno de 1.200 millones de metros cúbicos y otro de 150 mil metros cúbicos, alteran en forma significativa el régimen del agua (…). El proyecto presentado el año 2004 es muy diferente al construido por la empresa. No hay embalse de contrapunta ni by pass para mantener el caudal natural aguas abajo”.
“Están afectando el legítimo derecho de aprovechamiento de agua de los agricultores. No cumplen la normativa, infringiendo los artículos 14 y 15 del Código de Aguas. Son 52 los canales afectados, que riegan 45 mil hectáreas, dañando a 6 mil 500 agricultores”, denunció el presidente de la Junta de Vigilancia del río Tinguiririca.

La diputada Alejandra Sepúlveda solicitó a la DGA que no realice la recepción del proyecto energético, ya que la empresa está dañando la actividad agrícola del Valle de Colchagua.
En tanto, a través de un comunicado la empresa indicó que “las centrales hidroeléctricas de pasada de La Higuera y La Confluencia cuentan con derechos no consuntivos de agua del río Tinguiririca. Para generar energía utilizan el agua que les permiten estos derechos, en cumplimiento con los artículos 14 y 15 del Código de Aguas. Al igual que todas las centrales de su tipo, las centrales hidroeléctricas de paso La Higuera y La Confluencia no consumen agua, sino que la devuelven al río”.
“Desde el inicio de las pruebas se ha mantenido comunicación permanente con los regantes y la autoridad pertinente, dándole a conocer detalles de este proceso. La sequía que afecta a varias zonas del país acentuó el problema y también está perjudicando la generación de energía”, se precisó.





