Como una manera de trabajar en conjunto con los locatarios de la calle Santa María, en el centro de Rancagua, es que las policías, la municipalidad y la intendencia se reunieron para buscar medidas que apunten a la disminución de delitos en ese sector.
La reunión pretendió aunar esfuerzos y clarificar las medidas que se están tomando en el marco del Plan Barrio Comercial Seguro, que desde noviembre se aplica en Rancagua.
Ante ello la coordinadora regional de Seguridad Pública, Paula Middleton, destacó la importancia que tiene el que los vecinos del sector y principalmente los comerciantes, sepan qué se está haciendo para combatir la delincuencia en el lugar.
Manifestó que “la reunión pretende dar a conocer la situación de vulnerabilidad en que se encuentran los comerciantes de la calle Santa María, ya que es allí donde se produce gran cantidad de delitos”, dijo.
Reiteró que el plan comenzó en noviembre del 2010, pero de manera «silenciosa». “Estamos haciendo una labor desde el mes de noviembre, donde se demarcó el sector y se hizo una focalización de intervención y además se realizó una encuesta de victimización a las personas y partir de eso, hicimos controles con las policías”.
Por su parte, Gerardo Contreras, subcomisario de la PDI, destacó que la policía ha realizado en los últimos cuatro años un catastro de los lugares donde se cometen mayor cantidad de delitos y la calle Santa María es una de ellos, alcanzando el 46% de las denuncias, en lo que comprende sólo el centro de Rancagua. Incluso, manifestó que de estas denuncias, el 85% corresponde a los llamados lanzazos.
Por lo anterior, las autoridades y policías pidieron a los locatarios denunciar cualquier hecho anormal que ocurra, con el fin de trabajar en conjunto y así poder bajar los índices delictuales que ostenta el sector.
“La idea es que los comerciantes estén al tanto de cuáles son las situaciones que ellos inconscientemente propician para que se comentan los delitos”, dijo Middlenton.
Plan Barrio Comercial Seguro
El plan Barrio Comercial Seguro se implementa principalmente en zonas urbanas que se caracterizan por una alta concentración de población flotante, vehículos, transporte público, comercio, servicios y/o presencia de locales de esparcimiento nocturno.
La mayor parte de los espacios son públicos o abiertos y en los que su dimensión comercial, más que residencial, hace que coexistan distintas autoridades fiscalizadoras.





