El alcalde de Rancagua, Eduardo Soto, entregó un reconocimiento a los conductores.
Se trata de los automóviles Ford modelo A, fabricados entre los años 1928 y 1931, que, restaurados por sus propietarios agrupados en el Club Ford A de Chile, están viajando por el país, contribuyendo a la celebración del Bicentenario de la República.
En ese marco, once de los 25 socios de la agrupación arribaron a la plaza de las cuatro calles rancagüina, conduciendo con orgullo sus automóviles fabricados en las primeras décadas del Siglo XX, en sus versiones Phaeton, Tudor, Fordon, Roadster, Sport Coupé y Pick Up.
Cristián Merino, presidente del club, junto con recordar parte de la historia de la institución, destacó que una de sus actuales preocupaciones es dar a conocer el patrimonio particular que representa el tener uno de los autos fabricados por Henry Ford, razón por la cual han visitado distintos puntos del país, principalmente en la zona central de Chile, como Valparaíso, Viña del Mar y sus alrededores, llegando a Rancagua en el marco del Bicentenario, por una invitación del alcalde Eduardo Soto, quien al término de la actividad entregó un reconocimiento a los conductores.
Merino destacó que, junto con la admiración que despiertan los vehículos, también producen nostalgia y recuerdos en muchas personas que los ven en las exposiciones o circulando por las calles y carreteras.
La muestra se concentró en el círculo que rodea el monumento de O’Higgins, donde el público observó detalladamente los automóviles y se tomó fotografías en ellos y junto a sus propietarios.