Cada uno de estos diseños es realizado completamente a mano por Julia Valdés Gallardo.
“Llevamos 40 años fabricando volantines y es mi señora quien actualmente es la pieza clave en elaboración de sofisticados modelos”, cuenta Juan Fernando Mesías, quien agrega que “desde el año 1977 comenzamos a vender nuestros volantines que los utilizábamos cuando competíamos”.
Según Juan Fernando Mesías, “el volantín es una tradición que debe perdurar y nosotros no tenemos quien continúe la tradición porque a ninguno de nuestros hijos le gusta hacer volantines”.
El matrimonio recuerda que la década de los años 70 fue la mejor época, “competíamos con clubes de volantines de Santiago, nosotros mismos hacíamos el hilo de competencia, nunca hubo accidentes. Las competencias eran 3 puntos por volantín cortado y el que completaba los 15 puntos ganaba”.
según los artesanos, un juez en medio de los competidores vigilaba que se cumplieran las reglas, “en los cerros de Peñuelas la familia se reunía en torno al volantín, era una gran fiesta llena de tradiciones”.
Sobre la calidad de los volantines importados a 100 pesos, el fabricante sostiene que “se destruyen solos, nosotros usamos materiales de excelente calidad, de hecho el bambú es importado de Brasil, los diseños son únicos hay un trabajo que mi señora realiza durante todo el año cuando tiene tiempo, y en esta época se dedica a pegar los palillos”.
Mesías destaca que “es capaz de pegar unos cinco volantines cada 15 minutos, ella ahora es la experta, yo le enseñe y tiene toda la experiencia de los años”.
Pese a que este año se celebra el Bicentenario, el matrimonio señaló que “hicimos los mismos de siempre, no tenemos tiempo para fabricar más. Frente a nuestra casa se nos llena de fieles clientes que no cambian un buen volantín por uno de plástico como lo que se usan ahora”.
Los precios van desde los 500 pesos hacia arriba, dependiendo de la complejidad de su fabricación, especialmente en el plegado del papel. “Lo único que esperamos es que la tradición de los volantines de papel nunca muera y que haya más cultores, sostuvo finalmente Juan Mesías junto a su esposa Julia Valdés.

