La Anef, informó que el llamado a paro nacional tuvo en la Región un 97% de adhesión.
Cerca del mediodía, dirigentes y funcionarios se reunieron en la Plaza de Los Héroes frente a la Intendencia Regional, donde realizaron una manifestación, llamando al gobierno a responder por sus demandas.
“Estamos bastante contentos. Este es el primer llamado a paro de los servicios centralizados del Estado dependientes de los ministerios. Un 97%, pensamos que es una adhesión bastante buena”, afirmó el presidente regional de la Anef, Juan Rozas.
El dirigente destacó el nivel de participación, ya que en algunos servicios se “ha amenazado a los funcionarios con que se les va a despedir o no se les va a renovar el contrato a final de año”, lo que calificó como una “política de terror” y denunció “prácticas antisindicales y hostigamiento” en algunos servicios, con el fin de “bajar la paralización e intimidar a la gente”. “Hay un documento en que se habla de los dirigentes como instigadores”, afirmó.
El paro se convocó a raíz de los despidos registrados en el sector, lo que forma parte de un pliego de peticiones entregado al Presidente de República, y que consigna además, la estabilidad laboral, las jubilaciones, carrera funcionaria e incentivos trimestrales.
El diputado Juan Luis Castro, que acompañó a los asociados a la Anef en la movilización, confirmó el hostigamiento. “Es grave que haya un instructivo en una repartición pública, que califique de instigadores a los dirigentes gremiales”.
“Esa es una persecución laboral y lo denuncio, porque esto excede todos los límites de lo razonable y lo lógico para un momento democrático del país”, precisó el diputado.
En tanto el Seremi de Gobierno, Julio Moreira, señaló que “este es un paro ilegal, un paro que cuesta entender, toda vez que los canales de comunicación desde el gobierno, vale decir, la Dirección del Trabajo y Hacienda, se han mantenido abiertos para la Anef, por lo tanto este paro es incomprensible y tremendamente lesivo, especialmente para las personas que han tenido problemas después del terremoto”.
“Hoy día –afirmó– es cuando los servicios tiene que estar más activos, hemos tenido que hacer un tremendo esfuerzo para poder atender a la gente que ha llegado, especialmente a vivienda o Serviu, que necesitan solucionar su problema rápido y se han encontrado con que los funcionarios están de paro. En Serviu el nivel de adhesión es del 70%, que es un organismo muy sensible y yo lo lamento por la gente”, argumentó.

