Los jóvenes se dedicaron a seleccionar donaciones en el Hogar de Cristo.
Según el alcaide del penal de Peumo, Capitán Yanko Pastén “la iniciativa nació el domingo pasado desde los mismos internos quienes afectados por las imágenes que veían en la televisión decidieron donar su pan y los víveres de su rancho para las víctimas del terremoto. Esto se traduce diariamente en 74 kilos de pan y una cantidad indeterminada de alimento no perecibles que son repartidos en la población por funcionarios”.
Por otra parte, los adolescentes infractores de ley que permanecen en el sistema semicerrado del Servicio Nacional de Menores, Sename, ante el llamado de sus tutores y educadores respondieron para ponerse a disposición del equipo que organiza el despacho de la ayuda desde la sede del Hogar de Cristo.
A las nueve de la mañana llegaron al centro de acopio y comenzó el trabajo que se extendió por ocho horas en las que fueron uno más del equipo y se motivaron con este espíritu solidario y de servicio.
La sicóloga centro, Shu Yen Lam, quien acompañó a estos jóvenes manifestó que dentro del trabajo de resocialización de estos adolescentes el tema de la empatía es fundamental, y en esta situación ellos supieron trabajar en equipo, someterse a las normas y a las órdenes de un líder, lo que habla muy bien de la posibilidad de reinserción de estos jóvenes.

