Osamentas pertenecen a una niña nacida a fines del siglo XIX en la comuna de Chimbarongo.
En un papel junto a los restos de la pequeña de seis meses de gestación, se indica que sólo alcanzó a vivir dos horas tras nacer en la misma casa. En el manuscrito se señala: “Esta niña es hija de María Isabel Rebolledo y José de la Cruz Peña. Rezad por ella”.
El capitán de Carabineros de Chimbarongo, Juan Ulloa Rebolledo, señala que, “antes, los partos se realizaban en sus propias casas y sólo se inscribían cuando eran bautizados”.
Los restos de la pequeña niña estaban enterrados en una muralla de la vivienda demolida, señaló el oficial de carabineros.
El fiscal de turno instruyó que los restos óseos de la pequeña niña fueran remitidos al cementerio local.

